Rutas disponibles:

Usa tu móvil para capturar la información de José Bergamín

José Bergamín

Escritor (1985-1983)

" París está maravilloso. Es un renacer primaveral en todo "

Inicio de ruta: Antigua Junta de Cultura Española

Fin de ruta: Hôtel Amelot de Bisseuil

Número de lugares: 20

Distancia total: 3,290 km

Autor de la ruta: Curra Ortiz de Solórzano

Curra Ortiz De Solórzano ha trabajado 30 años en Televisión Española como productora, Directora de Programas Culturales y Documentales y Directora de La 2. Mantuvo una estrecha amistad con el escritor José Bergamín desde la vuelta de éste a Madrid, después de su segundo exilio, hasta su muerte en 1983.

Inicio de Ruta
Vídeo de la ruta Vídeo del especialista
Bergamín, un paseo parisino Entrevista a José Bergamín (1970)

José Bergamín

Descarga la ruta de bolsillo

Rutas

Como para tantos exiliados españoles, París fue un lugar de acogida fundamental en las peregrinaciones que emprendió José Bergamín tras la derrota republicana en 1939.

Durante la Guerra Civil española, Bergamín fue, junto a Antonio Machado o Rafael Alberti, uno de los intelectuales más activos en la defensa de la causa republicana. Participó en la creación de las publicaciones El Mono Azul y Hora de España y propuso la creación de la Junta de Defensa del Tesoro Artístico siendo presidente de la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura.

Presidió el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura que, a propuesta suya, se celebró en España durante la Guerra Civil y que se clausuró en París en el Teatro de la Porte-Saint-Martin, los días 16 y 17 de julio de 1937.
André Malraux le consideraba el único escritor que representó al catolicismo en las filas de los revolucionarios españoles y dejó un retrato del escritor en su novela "L´Espoir" donde aparece representado en el personaje de Guernica.

En París desempeñó el cargo de Agregado Cultural libre de la Embajada de España junto a Max Aub y ambos visitaron a Picasso, en su estudio de la calle des Grands Augustins, para hacerle el encargo del Guernica con destino a la Exposición Universal que se realizó en París en 1937.

Muy poco antes de la victoria de las tropas franquistas, fue nombrado en París, en lo que entonces era el Centro Cervantes, presidente de la Junta de Cultura Española, organismo encargado de paliar las consecuencias que traería consigo la terrible dispersión del exilio.

La primera etapa que pasó Bergamín en París (1954-1958) corresponde al final de los 15 años de exilio americano y puede considerarse como un primer paso para terminar con su larga agonía del exilio y acercarse a sus hijos que ya vivían en España.
Después de pasar un breve tiempo alojado en el Hotel du Quai Voltaire y, gracias a su amistad con el filósofo mexicano Manuel Cabrera, primer director de la Casa de México, pudo residir allí esos cuatro años en una celda para estudiantes.

A partir de su llegada a París, a finales de 1954, Bergamín entró en una intensa actividad poética consecuencia, entre otras cosas, de su abatido estado de ánimo. Se encontraba solo y triste y la poesía se va a convertir en su desahogo espiritual. Allí compone la mayor parte de "Duendecitos y Coplas", "Rimas y sonetos rezagados" y "El Cancionerillo del duende".

También en estos años Bergamín encuentra consuelo en la religión de la mano de su confesor el abate Daniel Pézeril, antiguo párroco en Saint-Séverin, iglesia en la que se conocieron en el año 1948 y que al escritor le gustaba mucho frecuentar, así como la iglesia de Saint-Étienne du Mont, donde reposan los restos de su maestro Pascal.
Cada quince días, normalmente los miércoles, Pézeril y él comían juntos en el restaurante del boulevard Saint-Germain, Vagenende, donde al escritor le divertían mucho los espejos en los que los clientes se reflejaban hasta el infinito.

Vuelve a España a finales de 1958, pero la firma como primer signatario de la carta al ministro de Información y Turismo en protesta por las torturas cometidas contra los mineros asturianos, le obliga a salir de España tras estar un mes refugiado en la Embajada de Uruguay en Madrid. Salió llevando como único documento de identidad un salvoconducto válido para un único viaje a Montevideo.

Gracias a su amigo André Malraux consigue una autorización que le permite regresar a París, donde llega en enero de 1964.

Siempre gracias a Malraux es alojado por Paul-Louis Weiller en una modesta habitación -destinada en un primer momento a servir de lavandería- del palacio Hôtel Amelot de Bisseuil donde residió durante siete años. Años más tarde, Bergamín confesaría en tono irónico y burlón, que en esa etapa de su vida se sentía feliz por haber adquirido la personalidad civil de fantasma.

La amistad con Malraux fue capital para Bergamín. En estos años de su segundo exilio, Malraux era Ministro de Cultura en el gobierno de Charles De Gaulle y a propuesta suya, en 1966, le fue concedido el ingreso la Legión de Honor en su grado de Commandeur des Arts et des Lettres.

Los dos escritores solían comer juntos todos los martes en el restaurante Lasserre, de la avenida Franklin Roosevelt.

Bergamín era un paseante infatigable. Le gustaba sobre todo pasear por el Barrio Latino, los muelles del Sena con sus bouquinistas, la Isla de San Luis.
En estos años Bergamín fue el centro de gran parte de los demócratas españoles que pasaban por París, a muchos de los cuales veía en el Café de Flore, su cuartel general.

1