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Octavio Paz

Escritor (1914 - 1998)

" París: sólida sin pesadez, grande sin gigantismo, atada a la tierra pero con voluntad de vuelo "

Inicio de ruta: Primera Residencia de Paz en París

Fin de ruta: Casa de México (CIU)

Número de lugares: 25

Distancia total: 9,832 km

Autor de la ruta: Investigación Rutas Cervantes

 

Inicio de Ruta
Vídeo de la ruta Vídeo del especialista
Siguiendo los pasos de Paz El París del corazón (Alberto Ruy-Sánchez)

Alberto Ruy-Sánchez, escritor

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En París

El 30 de junio de 1937 en un andén de la Gare Saint-Lazare el joven Octavio Paz pisa por primera vez París, ciudad que más adelante en su vida sería su destino natural y con la cual establecería sólidos vínculos. Tiene 23 años y va camino a Valencia para asistir, en plena guerra civil, al Congreso de escritores antifascistas. A su regreso, Paz y su mujer de entonces la futura escritora Elena Garro se instalan, de mediados de octubre a mediados de diciembre, en la capital francesa.

Visita largamente anticipada en lecturas juveniles, las calles de París están pobladas de fantasmas literarios. Pero también de presencias: en esas intensas semanas Paz frecuenta a Neruda y conoce a Vallejo; se topa con Miguel Hernández al salir del Louvre; Alejo Carpentier lo presenta en el salon de Youki y Robert Desnos.

Volverá a pisar París en 1945, ahora con cargo diplomático: Segundo (y después Tercer) Secretario en la Embajada de México. Descubre una ciudad recién liberada empobrecida y humillada, pero sacudida por estimulantes debates intelectuales.
Paz frecuenta y capitanea a un azaroso grupo de amigos los más de ellos latinoamericanos que nada unía excepto la búsqueda, el tedio, la desesperación, el deseo: Blanca Varela y Fernando de Szyslo, Carlos Martínez Rivas, Julio Cortázar, Joseph Palau i Fabre, Rufino Tamayo, Monique Fong, Jean-Clarence Lambert, Arturo Serrano Plaja.

El poeta Benjamin Péret, quien había pasado en México los años de la Guerra, le abre las puertas del círculo surrealista, lo cual permite a Paz el que acaso sea su encuentro capital: André Breton. Paz mantendrá vivo y vigente, a lo largo de su vida y obra, un fecundo diálogo con Breton el hombre, su moral, su estética, sus ideas. En las periferias del Surrealismo, Paz traba amistad con André Pieyre de Mandiargues y Georges Schehadé, con Julian Graq, con Henri Michaux.