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Joaquín Rodrigo

Músico (1901-1999)

" Viva París, Viva París ,Viva París "

Inicio de ruta: Última Residencia (Placa)

Fin de ruta: Teatro des Champs Elysées

Número de lugares: 29

Distancia total: 9,070 km

Autor de la ruta: María de los Ángeles Sánchez Lucas

Profesora del Liceo Internacional de Saint Germain-en-Laye y del Colegio español, vinculada con la creación musical y artística contemporánea. Edita y gestiona gran parte de la obra de su esposo, el compositor madrileño José Manuel López López.

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El París de Joaquín Rodrigo Entrevista a Cecilia Rodrigo

Cecilia Rodrigo, hija del compositor

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En París

Joaquín Rodrigo en París

Joaquín Rodrigo pisó París por primera vez a la edad de 27 años, en octubre de 1927, pero su idea de venir a estudiar a París la venía fraguando desde años antes, para seguir los pasos de los grandes compositores españoles como Albéniz , Turina, Granados o Falla, o su profesor y amigo Eduardo López Chávarri compositor y crítico de las Provincias en Valencia. Tuvo que afrontar la oposición de su padre que pensaba que no era aventura para un joven ciego (desde la edad de tres años). Pero Rodrigo con su carácter aventurero y determinado se presentó en la capital francesa acompañado de su guía y compañero inseparable en este periodo de su vida, Rafael Ibáñez.

En los primeros días, sin conocer el idioma y sin alojamiento, le Quartier latin fue su cuartel general desde donde se puso a explotar los contactos que le había facilitado López Chávarri. Rápidamente entabló contacto con Leopoldo Querol , pianista, con Abelardo Mus, violista, quien le presentó a Francisco Povo, pintor valenciano que le alquilaría dos habitaciones de su casa.

Su idea era estudiar con Ravel, pero como este no daba clase, el compositor Henry Collet le presentó a Paul Dukas (Autor de la famosa obra El aprendiz de brujo), quien sería su profesor en l'Ecole Normale de Musique durante 5 años, Rodrigo diría más tarde fue Dukas quien me enseñó a amar la música.

Su actividad principal son las clases y la asistencia a los conciertos, que son fundamentales para él. Invitado por Ravel asistió el 28 de noviembre de 1928 al estreno del Bolero en el teatro de la Ópera Garnier. Fueron meses intensos para apropiarse de París, hacer amigos, y presentarse a los intérpretes con sus partituras bajo el brazo, como al pianista Ricardo Viñes con quien mantendría una estrecha amistad.

Frecuentó a intérpretes y compositores que como él, estaban en esos años en París, asistía a las reuniones de la Revue Musicale escribía para la Gaceta Musical, revista en castellano que dirigía el compositor mejicano Manuel Ponce, entabló relación con Ravel, Poulenc, Andrés Segovia, Emilio Pujol. . .

En 1928 conoció a Manuel de Falla, que pasaba por París para asistir a la ceremonia de entrega de la Legión de Honor que le había concedido el gobierno francés, que invita a Rodrigo a participar en al concierto homenaje preparado para el acto, que tendría lugar el 14 de marzo de 1928 en el palacio de la fundación Salomon Rothschild, donde Rodrigo interpretó al piano su Preludio al gallo mañanero, y la Zarabanda Lejana. En menos de 6 meses en París el nombre de Rodrigo ya empezaba a sonar en el medio musical, era tocado por las orquestas y editaba sus obras en Max Echig y Rouart&Leroye. Estos primeros meses fueron fructíferos y esenciales para el joven compositor valenciano, de ahí sus ¡viva París, viva París, viva París, que le escribía a López Chávarri.

El 28 de Marzo 1929 se estrenaron sus Cinco Piezas infantiles, en el Théâtre des Champs-Élysees por la orquesta de Walter Straran, junto a la Octava Sinfonía de Beethoven, Escalas de J. Ibert, y La Mer de Debussy. En esta época escribe a López Chávarri:Trabajo bastante, salgo mucho y duermo poco.

En noviembre de 1928 el azahar hace que conozca a la que sería su esposa, compañera, y colaboradora durante toda su vida. Es en la rue de Passy donde conocería a Victoria Kamhi, una joven pianista Turca nacida en Estambul de una rica familia de origen judío-sefardita, con quien se casaría, a pesar de la oposición del padre de Victoria, el 19 de enero de 1933 en Valencia. Un año después de la boda Victoria regresaría a París junto a sus padres dejando a Rodrigo en Estivella. Este fue el periodo más duro para Joaquín Rodrigo, aunque volverían a reunirse unos meses después en Madrid.

De 1929 a 1932 fue un ir y venir París Valencia pues cuando Victoria se ausentaba Rodrigo encontraba París terriblemente aburrido. 1932 marcará la crisis económica de las dos familias y empezará un periodo de penuria económica.
Gracias a Manuel de Falla, Rodrigo consiguió la Beca de Bellas Artes del Conde de Cartagena, lo que le permitió regresar a París junto con su esposa en marzo de 1935, instalándose en casa de los padres de Victoria en el arrondissement 16 cerca de la casa donde se conocieron.

Comienzan la vida de nuevo en París, y se inscriben en el Conservatorio de Música y Danza en las clases de Historia de la Música que impartía Maurice Emmannuel, y también en la Sorbona en la clase de André Pierro.

El 17 de mayo de 1935, pocos meses después del regreso a París fallece su profesor y querido amigo Paul Dukas, motivo por el cual La Revue Musicale organizó un homenaje Tombeau en el que además de Rodrigo, que escribió Sonada de adiós, también intervinieron Manuel de falla y Olivier Messiaen entre otros..

Los negocios del Padre de Victoria mejoraron y se cambiaron a una casa más grande en la rue Singer, siempre en el arrondissement 16 donde Rodrigo escribiría el Tri­ptic de Mossén Cinto, para soprano y orquesta, y las Cuatro danzas para piano (Danzas Españolas) para la editorial Max Echig.

El verano de este mismo año (1935) la revista Le monde musical le envía como corresponsal al festival de Salzburgo, y gracias a la prolongación de la beca del Conde de Cartagena, Joaquín Rodrigo y Victoria Kamhi deciden realizar un viaje de estudios a Alemania. Antes de marchar da una conferencia en la Sorbona sobre los vihuelistas, acompañándole en los ejemplos su amigo el guitarrista y vihuelista Emilio Pujol, alumno de Francisco Tárrega.

Con el inicio de la guerra Civil Española en 1936, la beca del Conde de Cartagena se interrumpe y tuvieron que quedarse en el Instituto para Ciegos de Friburgo, donde residieron hasta enero de 1938, fecha en la que regresarían a París por miedo a la creciente amenaza nazi contra los judíos.

Una vez en París sin recursos y con Victoria enferma, se instalaron en el Hotel Delambre donde vivían su madre y su hermana. Este periodo fue bastante traumático para el matrimonio, que sobrevivía de los conciertos que daba Rodrigo, y de las traducciones y trabajo de copista que hacía Vicky. Seguían visitando a sus viejos amigos como Mompou, Joaquín Nin Culmell (hijo del compositor cubano Joaquín Nin) quienes les recibían a menudo a comer.

En septiembre de 1938 Rodrigo fue invitado a los cursos de la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, donde impartió un curso sobre La música instrumental en las Cortes Imperiales de España. A su regreso a París dejan el hotel Delambre para instalarse en el 159 de la rue Saint Jaques, piso donde pasarían los últimos meses de su estancia, llenos de tristeza y esperanza , pues Victoria perdió el niño que esperaba cuando estaba ya en un estado avanzado de su embarazo y donde Joaquín Rodrigo compondría su famoso y universal Concierto de Aranjuez.
Joaquín y Victoria regresaron a España el 1 de septiembre de 1939 aunque siempre mantuvieron una estrecha relación con París.

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